Stefanía Díaz
De un portfolio sin tienda a una galería de arte online
Cliente
Stefanía Díaz
Duración
8 semanas
Tecnologías

Resultados
0,3 s
carga completa
Panel de administración
completo y sencillo
Sí
Galería personalizada
El punto de partida
El reto
Stefanía ya tenía lo más difícil: una obra excelente y gente con ganas de comprarla. Lo que le faltaba era una forma de venderla por internet con la seriedad que merece su trabajo, y poder llevar ella misma el negocio sin depender de nadie. El punto de partida tenía varios frentes que resolver:
Vender dos cosas muy distintas en la misma tienda: por un lado, las ediciones limitadas —piezas exclusivas, numeradas, firmadas y con certificado— y por otro, las impresiones de tirada abierta, más accesibles. Cada una pide un trato diferente.
Cuidar la exclusividad a rajatabla: si una obra solo tiene 7 copias, jamás puede venderse una de más. Aunque dos personas compren a la vez, la cuenta tiene que cuadrar siempre.
Cobrar con total confianza: los pagos debían ser seguros y los precios, imposibles de alterar por nadie desde fuera.
No mezclar pruebas con ventas reales: que las pruebas de la tienda nunca se cuelen en la contabilidad de verdad.
Que las devoluciones no descuadren el inventario: al reembolsar una pieza, esa copia tiene que volver a estar disponible automáticamente.
Una web rápida: que las páginas carguen al instante, también con muchas visitas.
Autonomía total para Stefanía: subir una foto nueva, cambiar un precio, marcar un pedido como enviado o hacer una devolución, sin tener que llamar a nadie.
Presentar la fotografía como arte, no como un producto cualquiera: la web tenía que transmitir el valor de cada obra y justificar su precio.
Lo que construimos
La solución
Creamos una tienda online a medida que es, a la vez, una galería de arte cuidada de cara al público y un centro de control completo por detrás. Stefanía publica, vende y gestiona; nosotros nos encargamos de que todo funcione con rigor, sin que ella tenga que preocuparse de la parte técnica.
Una tienda para sus dos mundos → las ediciones limitadas y las impresiones abiertas conviven con claridad, cada una con sus tamaños y opciones de marco. Las piezas exclusivas muestran cuántas quedan (“3 de 7 vendidas”) y desaparecen solas de la tienda cuando se agotan. Así cada obra se vende como lo que es.
La exclusividad, garantizada → es imposible vender una copia de más, pase lo que pase. Y si se reembolsa una pieza, vuelve a quedar disponible automáticamente. La promesa de “solo 7 copias” se cumple siempre.
Pagos seguros y a prueba de errores → los cobros se procesan con Stripe, los precios no se pueden manipular y el sistema nunca crea pedidos duplicados aunque haya algún reintento. Cobros fiables y cuentas que cuadran.
Compra fácil, también sin registrarse → un proceso de compra claro en pasos (datos → envío → pago → confirmación) que cualquiera puede completar en minutos. Menos fricción, más ventas.
Stefanía al mando de todo → desde su panel gestiona el catálogo, el inventario, los pedidos (con seguimiento y devoluciones), los clientes y la configuración de la tienda. Incluso puede activar un modo “Próximamente” para enseñar la obra antes de ponerla a la venta. Lleva el negocio entero ella sola.
Avisos automáticos por email → confirmaciones de compra y avisos de envío y entrega que se envían solos en cada paso. El cliente siempre sabe en qué punto está su pedido.
Rápida y bien posicionada → las páginas cargan muy rápido y están preparadas para aparecer bien en Google y verse cuidadas al compartirlas en redes. Más visibilidad y mejor primera impresión.
Una experiencia de galería → galerías interactivas, efectos de profundidad al desplazarte y una estética premium sobre fondo negro con la firma de Stefanía. La web se siente como una exposición, no como un catálogo.
Segura y protegida → datos de clientes y pagos resguardados, con cada persona viendo únicamente sus propios pedidos. Tranquilidad para Stefanía y para quien compra.
Qué hicimos
Por dentro



